Tenía que decirlo.
viernes, 21 de febrero de 2014
Tenía que decirlo.
Todos, sin excepción alguna estamos cometiendo errores cuando nos arrepentimos de haber hecho algo con alguien. Cada uno, evidentemente, se arrepiente de lo que quiere.
Estamos confundiendo el arrepentimiento con el pasado. Y no, no soy nadie para venir aquí e intentar que cambiéis de idea. Pero de un tiempo aquí me he dado cuenta de lo que verdaderamente significa el arrepentimiento.
Yo no me arrepiento de haber hecho lo imposible por una persona, tampoco me arrepiento de haber perdido mi orgullo ante cualquier hombre que haya pasado por mi vida, no me arrepiento de haber entregado el corazón cuando sólo querían una noche. No me arrepiento de haber pedido disculpas cuando la culpa no era mía, yo no voy a permitir ver como alguien que quiero se va de mi vida por miedo a que yo no sepa perdonar lo imperdonable.
Cualquier persona del mundo que sienta algo por otra, es capaz de perdonar lo que nadie perdonaría.
Y yo lo he hecho.
No me arrepiento de haberme enamorado de la persona equivocada, tampoco me arrepiento de haber luchado después de que me pidieran por favor que me rindiera. Cuando no hay nada que hacer respecto a alguien, lo único que queda por hacer es algo respecto a ti mismo, y si eres valiente, aunque te digan que todo está perdido, seguirás ahí, luchando; aunque pierdas.
Me pone muy triste ver como hay personas que se arrepienten de haber querido a otra, porque haber querido a alguien es lo mejor que cualquier ser humano podría vivir; aunque a veces no salga como esperabas. He visto como muchísima gente se avergüenza de haber querido a alguien con toda su alma sólo porque esa persona le falló. Arrepentirte de haber querido a alguien por quien darías tu vida y la del mundo entero me parece una falta de respeto hacia tu propio corazón.
Claro que si, a mi también me han hecho daño, pero ojo, también lo he hecho yo. Y sin embargo, no me arrepiento de haber querido a esa persona. De hecho, me encantaría ver si existirá alguien en este mundo que quiera a esa misma persona tanto como en su día la quise yo.
Arrepiéntete de todo aquello que no has hecho por miedo al fracaso, pero nunca de todo aquello que hiciste aunque fracasaras.
Si has querido a una persona con todas tus fuerzas, utiliza esas fuerzas para no avergonzarte de ese sentimiento, porque tú no sabes si en un futuro volverás a querer de esa misma forma. El sentimiento se vive muchas veces en la vida, pero jamás igual. Supongo que por esa simple razón cada uno de nosotros deberíamos valorar todo lo que hemos sentido por una o mil personas. Las que sean, me da igual. Pero hemos sentido todos, sin excepción alguna.
Aquellos que se rinden son aquellos con los que te cruzarás por la vida e intentarán convencerte de que tú no lo conseguirás, y no porque ellos no hayan podido conseguirlo, sino porque ni siquiera lo han intentado.
Si te vas a dejar llevar por la gente, al menos que sea a un buen sitio.
Tenía que decirlo.
Tenía que decirlo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Me ha pasado lo mismo, y tu muy bien has explicado lo que yo en palabras no podía decir, no porque no quisiera sino por en el abismo que se encuentra mi mente de no poder dar significado a algo tan profundo, como tu lo explicaste nunca hay que arrepentirse, yo no lo hice y no lo haré, aunque todo el universo me caiga encima prefiero esperar encontrarme de nuevo a mi en ese abismo y luchar, y nunca perder las esperanzas. Mas que un blog, excelente y sinceras palabras. Éxitos. http://ask.fm/FranciscoJavierGimenez
ResponderEliminar