viernes, 21 de febrero de 2014
¿Tienes un momento?
-Hola, ¿Tienes un momento?
-Ahora estoy un poco liado, pero dime...
-No quiero quitarte mucho tiempo, de hecho, lo único que siempre he querido ha sido darte el mío. Es hora de sincerarme contigo. No sé si el tiempo pasa muy rápido, o nosotros vamos muy lento. Hace un año que llevo compartiéndote, o lo que es lo mismo, hace un año que llevas compartiéndote. La situación se me ha ido de las manos y bueno, han terminado en las tuyas. Tú eres el que decide qué hacer con esto. No soy yo la que lleva 4 años en pareja mientras a su misma vez lleva un año con alguien más.
-Espera, sabes que a mi también me duele esta situación, porque si estoy contigo me siento mal por lo que le hago a ella, pero si no estoy contigo me siento peor por no poder estarlo...
-Escúchame, no quiero que pienses que te estoy echando en cara esto, te lo estoy echando en el corazón. Yo sé que no piensas dejar tu relación y tampoco te lo he pedido ni lo haré. Pero yo tengo que hacer mi risa por otro lado, al menos no sé, intentarlo. Te estoy diciendo esto porque me voy, pero no podía irme sin antes decirte que me hubiera encantado irme contigo. Ante todo que sepas también que te quiero y por supuesto, te he querido. ¿Sabes? No es nada fácil tener que renunciar ante aquello que más has necesitado y seguramente, sin suerte, seguiré necesitando. Seguramente sabré estar sin ti, pero es algo que no me gustaría tener que aprender, por mucho que digan que siempre es bueno saber de todo.
Jamás hice el amor hasta que me enamoré de ti. Jamás me he querido tanto como pude quererme a través de ti. Hoy he comprendido que hay cosas que no pueden ser y no hay que darle más vueltas. Pero también he comprendido que hay cosas que no pueden ser porque hay muchos cobardes que no se dignan ni siquiera a intentarlo. Quizás, el mejor ejemplo sea tu caso. Aún así, te aseguro que jamás habrá en esta vida alguien que te escriba todo lo que llevo escribiéndote yo.
-Pero sabes que yo también te he querido, que yo he sentido por ti y que jamás has sido una más.
-Lo sé, sé que no he sido una más, pero... ¿De qué me vale no haber sido una más si no he podido ser la única?
-Te he pedido tiempo porque sabes que yo también te necesito a ti...
-También lo sé, pero... ¿Qué tiempo pide una persona para dejar a otra que no quiere, para estar con aquella que realmente necesita?
Verás, una persona que puede estar con la que quiere creo que jamás pediría tiempo para llegar a estar con ella. Dejaría todo lo que tiene y no se lo pensaría. Tú, en cambio, no dejas de darle vueltas y soy yo la que termina mareada. Una vez hace tiempo llegué a la conclusión de que cuando alguien ama a alguien deja todo lo que tiene para seguir amando a esa persona, pero cuando alguien no quiere demasiado a alguien no se molesta tanto en intentar que las cosas cambien. Y tú, eres de estos últimos. Quizás me voy para siempre siendo una cobarde por hacerlo, pero ya sabes, dicen que todo lo malo se pega, y yo llevo un año a tu lado.
-Mariví, por favor, entiéndeme...
-Te entiendo, por eso me voy.
Y colgué el teléfono.
¿Pero sabéis lo peor?
Que no ha vuelto a sonar desde que lo hice, por eso mismo quizás, ahora sé que hice lo correcto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario